Ser Alteano es un estilo de vida. Sus empinadas calles blancas mirando al mar, la historia de pescadores, la agricultura ancestral… dormir la siesta, disfrutar de los detalles, de una buena conversación con los vecinos… dejar que el tiempo te mime observando mil detalles, mientras la brisa del mar acoge tu espíritu… Un estilo de vida tranquilo, donde no hay estrés, saludable, y rico en relaciones humanas. ¿Quién no quisiera vivir como un Alteano en estos tiempos modernos?