Nos encontramos en uno de los arrabales extramuros más populosos de la ciudad, el Arrabal del Mar o de San Pedro, un área de gran importancia demográfica y económica durante el siglo XVIII.

Por la Travessera del Prado llegaremos al carrer La Mar, donde se conservan varias casas de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Algunas de ellas fueron reconstruidas, y otras son de nueva planta, sobre el trazado de la Carretera Nacional, que sustituye al antiguo Camino Real y que supone el primer ensanche moderno de Altea.