Historia

Altea la Vella, ubicada dentro del término municipal de Altea, tuvo entidad propia desde la Edad Media hasta el siglo XVI. Este territorio, comprendido entre el río Algar y la Sierra de Bernia, sufrió desplazamientos poblacionales e incluso vacíos demográficos. Las primeras evidencias de ocupación de las tierras de Altea la Vella, aunque son escasas, nos sitúan en el Neolítico. A partir del s. V d.C. se produjo una contracción demográfica pero todo se revitalizó en el período andalusí, cuando la alquería de Altāya se convirtió en el núcleo organizador del territorio. Los cristianos le cambiaron el nombre por “Altea”, población desde la cual se organizó la explotación económica feudal del norte del río Algar hasta el siglo XVI. En este periodo las casas de Altea quedaron deshabitadas hasta que en el siglo XVIII otras personas acudieron de nuevo a vivir allí, a cuya aldea denominaron “Altea la Vella”.

Caminos de Altea

Este recorrido conecta a Altea con Altea la Vella por el Camí Fondo y vuelve hacia el Río Algar por la histórica partida Sogai. Además de conocer el acogedor casco antiguo de Altea la Vella, podrás visitar la ermita de Santa Bárbara o disfrutar de espacios naturales de gran valor como la Font del Garroferet o el propio Río Algar.

A lo largo del año el Ayuntamiento de Altea organiza muchas visitas guiadas gratuitas. Si te apetece pasar un día diferente y alejarte un poco de la rutina, ven a disfrutar de ellas.

Casco antiguo

El casco antiguo de Altea la Vella tiene mucho encanto, en la plaza principal encontramos la primera parroquia de Altea. La iglesia está dedicada a Santa Ana, en cuyo honor se celebran fiestas en su día y al Santísimo Cristo de la Salud.

El edificio de planta basilical, cuenta con una nave central, capillas laterales y una cúpula octogonal. Su fachada es sencilla de carácter sobrio,

Las calles del centro de Altea la Vella tiene un encanto especial y pasear por ellas transmite tranquilidad.

Font del Garroferet

Situada en la partida del Cascall fue consagrada en 1759, pero hay pruebas de su poblamiento moderno desde el siglo XVII. La fachada sencilla con molduras de estética barroca está coronada por una espadaña. La disposición de la nave es transversal al altar, con sacristía adosada y un porche lateral. Sus dimensiones totales son de 12 por 9m aproximadamente.

Para Altea, las ermitas representan un patrimonio de incalculable valor, rodeadas de las más antiguas tradiciones, conservadas hasta nuestros días. Además, el Ayuntamiento de Altea organiza todos los años la Ruta de les Ermites, un ciclo de conciertos desde el sábado anterior a la Semana Santa hasta el siguiente fin de semana, realizándose un concierto por día. Esta actividad atrae una gran cantidad de público, amante de la buena música. El ciclo realiza un recorrido por toda la geografía alteana, visitando siete parajes en donde se encuentran las citadas ermitas, cada una de ellas dedicada a un Santo.

Ermita de Santa Bárbara

Por la vertiente oeste del pueblo corre el barranco de Altea la Vella y a unos 400 metros al norte nacen dos fuentes de agua potable que facilitan el abastecimiento de agua. La Font Gran y la Font del Garroferet.

Situada a las faldas del monte, junto al camino entre la sierra y el casco urbano de Altea la Vella encontramos la Font del Garroferet. Hay referencias de esta fuente desde el siglo XVI.

El Calvario

El calvario se encuentra situado en la cara norte del cerro de Altea la Vella, con vistas hacia la sierra de Bérnia. Está constituido por un recorrido en zig-zag realizado mediante abancalamientos del terreno con muros de mampostería en seco. Las estaciones del vía crucis son de fábrica con paneles de cerámica alegóricos en las hornacinas.

Las tres primeras estaciones se encuentran fuera del recinto del calvario, una adosada a la fachada lateral de la Iglesia Parroquial de Santa Ana y las otras dos en la calle Cura Llinares.

Río Algar

Sabrás conocer la riqueza de este espacio natural donde destacan las aves.

El río Algar nace en la sierra del Ferrer y desciende a lo largo de sus 12,2 Km de longitud por la ladera occidental de la sierra Bernia. Su aporte más importante proviene de las Fuentes del Algar en Callosa d’en Sarrià.

Debido a la presencia de un caudal permanente el Río Algar alberga fauna y vegetación de ribera de especial interés. Tal es la importancia de este enclave que ha sido incluido en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana.

Pasar un día en Altea la Vella

Si te apetece venir a pasar un día en Altea la Vella, además de visitar todos los parajes y disfrutar de las vistas, puedes aprovechar y probar los fabulosos restaurantes que encontrarás. Ca Toni, Restaurante Mallol o La Soleada son, entre otros, algunos ejemplos… La gastronomía mediterránea es un tesoro y no te arrepentirás.

Algunos de los platos más típicos son las pelotas de putxero, la paella, arroces con marisco… Si eres amante de la buena comida te gustará saber que el Ayuntamiento de Altea organiza anualmente unas jornadas gastronómicas muy interesantes, adaptando los productos culinarios según la temporada y con la participación de muchos bares y restaurantes.

Si necesitas realizar tus compras, puedes encontrar supermercados, floristerías, etc. Y no puedes dejar de probar un helado artesano en la Heladería El Pecat