Un año más, y visto el éxito de las anteriores ediciones, la Concejalía de Turismo ha preparado una nueva programación de las visitas guiadas gratuitas “¡Conoce Altea!” para los meses de enero, febrero y marzo, con algunas novedades. Estas consistirán en la incorporación de visitas patrimoniales, culturales e infantiles.

En enero tendrán lugar las visitas los domingos 13 y 27. La primera se denomina “Ruta Camino Real: La huella de la Guerra Civil en Altea”. Con salida desde la Tourist Info Altea a las 10 h y de la mano del guía de turismo alteano Joan Such, transcurrirá por el Paseo Marítimo y por el antiguo Camino Real del Mar hasta alcanzar la Playa de la Olla. La visita del domingo 27 será la “Ruta Quintanes y Barranquet: Conoce la huerta alteana” a cargo de la nutricionista Ana Zaragoza y la salida se realizará a las 10 h desde la Plaza del Ayuntamiento.

En el mes de febrero las visitas guiadas serán las siguientes: el domingo 10 de febrero la ruta “Conoce el Casco Antiguo de Altea” se realizará en idioma valenciano, para conmemorar que en febrero se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, y acompañada por el arqueólogo alteano Pedro Jaime Zaragozí. La siguiente ruta “Ruta a Altea la Vella por el Camino Fondo” será la del domingo 17 de la mano del guía local Felipe Lozano. Ambas rutas saldrán de la Tourist Info Altea, situada en la calle Sant Pere 14, a las 10 h.

Los domingos 10 y 24 de marzo tendrán lugar las dos últimas rutas de este primer trimestre del año. El domingo 10 descubriremos la “Historia y arqueología en Cap Blanch” de la mano del arqueólogo Pedro Jaime Zaragozí y el domingo 24 se realizará la “Ruta por el Río Algar para los más pequeños”, acompañados por la técnica de medio ambiente Ana González y en la cual podrán disfrutar en la desembocadura del Río Algar de una actividad de anillamiento científico de aves a cargo de Toni Zaragozí.

CAMINO REAL

Esta ruta, conocida como el Corredor Verde, transcurre por el antiguo Camino Real del Mar. A través de este camino peatonal podrás conocer la singularidad del afloramiento volcánico del Cap Negret, contemplar villas señoriales y bunkers de la Guerra Civil o relajarte con un paseo junto al mar en la playa de l’Olla.

El afloramiento volcánico, con su característico color negro, de rocas ofitas proviene de la erupción volcánica de origen submarino que estuvo asociada a la ruptura de Pangea.

El cabo, o el túmulo de Cap Negret está formado por una gran mole basáltica con restos de extracción de piedra; extracciones que se realizaron a lo largo de los siglos y que industrialmente se explotaron en la época del años 30-36 del Siglo XX, en paralelo al filón basáltico de la Cantera de Calces, el material de ambas extracciones dio origen al proyecto y la construcción del embarcadero que funcionó en estas décadas y del cual quedan restos, además de la caseta de administración actualmente en uso como vivienda de recreo.

Su declaración como Espacio Natural protegido toma en consideración el Afloramiento Volcánico de Cap Negret y de la Playa Fosil.

Con esta ruta, podemos también disfrutar de la riqueza arquitectónica que recrean los variopintos palacetes que desde más de cien años forman parte del paisaje litoral de la playa de la Olla.

Esta playa, mide un kilómetro y medio y entremezcla bolos, roca y arena. Se encuentra ubicada entre dos puertos deportivos y desde allí puedes ver el Peñón de Ifach.

Frente a ella emergen “L’Illeta”, a la que se puede acceder a nado y “L’Illot”. Es perfecta para desconectar, leer o realizar juegos con niños.

En ella tiene lugar en agosto el reconocido espectáculo piromusical de El Castell de l’Olla.

QUINTANES I BARRANQUET

En esta visita, la nutricionista Ana Zaragoza hará un recorrido por la historia de la huerta alteana. Además de la naturaleza y las delicias de la tierra, en este recorrido destacan la ermita de Sant Roc y el Pi del Senyoret.

Para Altea, las ermitas representan un patrimonio de incalculable valor, rodeadas de las más antiguas tradiciones, conservadas hasta nuestros días. Desde la refundación de la villa, la población fue colonizando todos los rincones del término, creando con el tiempo núcleos de casas rodeados de huertas y bancales llamados popularmente partidas.

Estos enclaves habitados fueron transformando el paisaje y con el esfuerzo de los vecinos nacieron caminos, acequias, eras… y como no, las ermitas. Tanto las partidas como las ermitas siguen vivas hoy por hoy.

Además, el Ayuntamiento de Altea organiza todos los años la Ruta de les Ermites, un ciclo de conciertos desde el sábado anterior a la Semana Santa hasta el siguiente fin de semana, realizándose un concierto por día. Esta actividad atrae una gran cantidad de público, amante de la buena música. El ciclo realiza un recorrido por toda la geografía alteana, visitando siete parajes en donde se encuentran las citadas ermitas, cada una de ellas dedicada a un Santo.

CASCO ANTIGUO

El domingo 10 de febrero la ruta “Conoce el Casco Antiguo de Altea” se realizará en idioma valenciano, para conmemorar que en febrero se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, y acompañada por el arqueólogo alteano Pedro Jaime Zaragozí.

El casco antiguo de Altea es una de las joyas de la Costa Blanca. Sus calles empedradas trazan un laberinto de casas blancas y azules llenas de plantas y flores de colores, y su aire mediterráneo lo impregna todo.

Si lo visitas por tu cuenta, podrás ascender al Casco antiguo de Altea desde la Costera del Mestre de la música, una bonita escalinata que asciende entre casas encaladas o por la Calle Pont de Moncau que nos llevará hasta la Plaza de la Cruz, después tendrás que atravesar el Portall Vell y subir la Calle Mayor que está llena de puestecitos de artesanía y restaurantes hasta llegar al centro del casco antiguo de Altea y la Plaza de la Iglesia y su mirador.

Altea es un pueblo con encanto y no en vano cuenta con diversos atractivos considerados Bien de Interés Cultural, como el Portal Vell, la calle Salamanca, la Glorieta del Maño o la Plaza de Iglesia, entre otros.

Si te apetece tomarte un descanso, puedes probar uno de de los magníficos restaurantes que encontrarás en el casco antiguo de Altea y degustar el sabor más mediterráneo.

ALTEA LA VELLA

Altea la Vella, ubicada dentro del término municipal de Altea, tuvo entidad propia desde la Edad Media hasta el siglo XVI. Este territorio, comprendido entre el río Algar y la Sierra de Bernia, sufrió desplazamientos poblacionales e incluso vacíos demográficos. Las primeras evidencias de ocupación de las tierras de Altea la Vella, aunque son escasas, nos sitúan en el Neolítico. A partir del s. V d.C. se produjo una contracción demográfica pero todo se revitalizó en el período andalusí, cuando la alquería de Altāya se convirtió en el núcleo organizador del territorio. Los cristianos le cambiaron el nombre por “Altea”, población desde la cual se organizó la explotación económica feudal del norte del río Algar hasta el siglo XVI. En este periodo las casas de Altea quedaron deshabitadas hasta que en el siglo XVIII otras personas acudieron de nuevo a vivir allí, a cuya aldea denominaron “Altea la Vella”.

Casco antiguo

El casco antiguo de Altea la Vella tiene mucho encanto, en la plaza principal encontramos la primera parroquia de Altea. La iglesia está dedicada a Santa Ana, en cuyo honor se celebran fiestas en su día y al Santísimo Cristo de la Salud.

El edificio de planta basilical, cuenta con una nave central, capillas laterales y una cúpula octogonal. Su fachada es sencilla de carácter sobrio,

Las calles del centro de Altea la Vella tiene un encanto especial y pasear por ellas transmite tranquilidad.

Pasar un día en Altea la Vella

Si te apetece venir a pasar un día en Altea la Vella, además de visitar todos los parajes y disfrutar de las vistas, puedes aprovechar y probar los fabulosos restaurantes que encontrarás. Ca ToniRestaurante Mallol o La Soleada son, entre otros, algunos ejemplos… La gastronomíamediterránea es un tesoro y no te arrepentirás.

Algunos de los platos más típicos son las pelotas de putxero, la paella, arroces con marisco… Si eres amante de la buena comida te gustará saber que el Ayuntamiento de Altea organiza anualmente unas jornadas gastronómicas muy interesantes, adaptando los productos culinarios según la temporada y con la participación de muchos bares y restaurantes.

Si necesitas realizar tus compras, puedes encontrar supermercados, floristerías, etc. Y no puedes dejar de probar un helado artesano en la Heladería El Pecat.

CAP BLANCH

El domingo 10 descubriremos la “Historia y arqueología en Cap Blanch de la mano del arqueólogo Pedro Jaime Zaragozí.

Partiendo del paseo marítimo, esta ruta nos lleva a través de las partidas de Cap Blanch, El Planet y Els Arcs. En ellas podremos visitar las ruinas de una antigua cenia, la ermita de Sant Antoni y Sant Jaume y la nueva de Sant Isidre, así como los restos de un acueducto romano, primera gran obra hidráulica de Altea.

RÍO ALGAR

El domingo 24 se realizará la “Ruta por el Río Algar para los más pequeños”, acompañados por la técnica de medio ambiente Ana González y en la cual podrán disfrutar en la desembocadura del Río Algar de una actividad de anillamiento científico de aves a cargo de Toni Zaragozí.

Flora y fauna de alto valor ecológico

El río Algar es un paraje único de alto valor ecológico, posee un fuerte interés debido a las aves que habitan la zona. En cuanto a la fauna del río, este humedal cuenta con una gran cantidad de especies que habitan aquí, siendo algunas estivales, migratorias, invernantes, o residentes de la zona. Tener la oportunidad de observar a estas especies suma un gran valor al río, ya que en este mismo podrás encontrar diferentes puntos de observación, áreas de ocio y descanso, y para los más experimentados, una estación de allanamiento.

El río cuyo nacimiento está en la partida de Sacos, situada en Callosa d’en Sarrà, y alimentado por los barrancos y por su mayor afluente, el río Guadalest, cuenta con una gran variedad de especies que observar, como: cigueñuela, cormorán, focha, calamón, martín pescador, garceta, garcilla cangrejera, lavandera cascadeña, andarríos, mosquitero común, ánade real, gavilán común, pechiazul, garza real, avetorillo común, polluela pintoja, petirrojo, cernícalo vulgar, marinete común y muchas más…

Las excursiones por el río Algar son muy recomendables si te gusta pasear, la fotografía, o simplemente disfrutar de las vistas.