Descubre cuáles son los platos que hacen de Altea el mayor reclamo turístico alicantino

 

Con la llegada del buen tiempo nuestras ganas por explorar y conocer nuevas realidades nos cautivan de tal forma que hacen de nosotros unos auténticos aventureros. Es cierto que este cambio de comportamiento también puede estar motivado por nuestro deseo irrefrenable de descansar y disfrutar de nuestras vacaciones, pero lo cierto es que durante unos meses estamos dispuestos a poner en práctica casi cualquier cosa que se nos presente. Desde embarcarse en una auténtica aventura como si de Indiana Jones se tratase, hasta descubrir nuevos olores y sabores.  Y de esto va el post de hoy, del gustillo que todos despertamos por comer, sobre todo, si se trata de platos ricos y con fundamento como diría Arguiñano.

En este terreno Altea, sin duda alguna, tiene algo que decir. Como pueblo de pescadores y de agricultores, hemos basado nuestra gastronomía en la tradicional dieta mediterránea, lo que nos ha permitido posicionarnos como ciudad de gran interés turístico nacional. En la “Cúpula del Mediterráneo”, como la define comúnmente, los cinco sentidos adquieren un papel destacable imposible de pasar desapercibido.

Las hortalizas, arroces, pescados y mariscos demuestran una vez más por qué Altea es el mayor reclamo turístico de la Costa Blanca.

 

Los olores y los sabores se funden en perfecta armonía para conseguir, así, el auténtico ideal alteano.

Es lo que nos caracteriza, lo que hemos sido, somos y seremos históricamente.

 

El arroz a banda, la fideuà, el arroz al horno, una buena paella o el arroz con alubias y nabo son de los platos típicos y propios de esta zona mediterránea. Aunque, por supuesto, sobresalen otras recetas más como la coca a la llumà, que se trata de una base de pan con embutido, anchoas y tomate en salmuera, aunque admite algunas variaciones; o pebreretes con sangatxo, una salazón que se obtiene de la zona más oscura del atún.

 

familia valenciana

Preparar estas y otras delicias se convierte en todo un rito para las familias valencianas y nuestra gran oferta gastronómica de bares, restaurantes, cafeterías y tabernas, ayudan a potenciar nuestra marca distintiva. En definitiva, una parte de nuestro folklore valenciano.

Sin embargo, en Altea no solo tenemos una oferta de comida de proximidad, sino que, por ser ese gran reclamo turístico, se pueden encontrar un sinfín de establecimientos para comer bien, como a nosotros nos gusta. Locales de todo tipo y grandeza, logran diseñar una extensa variedad de estilos, olores, sabores y texturas. Comida tradicional o de vanguardia, de la “terreta”, internacional o vegetariana. Una amplia oferta en la que encontrarás grandísimas oportunidades gastronómicas en uno de los mejores sitios de la costa alicantina.

Ahora ya sabes dónde y qué comer en Altea. ¡Te estamos esperando!