La localidad de Altea es reconocida por ser uno de los rincones más bonitos de la Costa Blanca, un lugar de visita  obligada, con su aire mediterráneo reflejado en sus calles, en sus monumentos y en sus espectaculares vistas al mar. Como todos los lugares tiene sus puntos de interés, pero ¿Cómo poder disfrutar de ellos en 3 días? A continuación te ofrecemos una pequeña guía sobre qué hacer durante tu visita a Altea, para aprovechar el tiempo al máximo y no perderte nada.

  • Durante el día

Llegas a la preciosa Villa Blanca y con el calor que hace durante estos meses de verano en cualquier lugar de España, además del largo viaje…No nos lo pensamos y ¡nos vamos a dar un chapuzón! Altea tiene mucha variedad de playas (y lo bueno es que no están aglomeradas), podrás disfrutar de un baño relajado en cualquier playa de la localidad. Si te apetece solamente tomar el sol y refrescarte te recomendamos la Playa de l’Espigó (playa situada a los pies de la Villa), donde encontrarás un chiringuito a pie de playa, tumbonas, aseos, cambiadores… Todo diseñado para que cuando acabes de bañarte te cambies y puedas disfrutar cómodamente la hora de comer. También está la Playa de la Roda con las características similares a la anterior pero además con buen acceso a personas con movilidad reducida. Podrás comer platos típicos en la zona  de restaurantes del Paseo del Mediterráneo y Paseo Sant Pere (a lo largo de las dos playas de la Roda y l’Espigó).Te recomendamos la paella de boquerón y coliflor, denominada (Paella d’aladroc i floricol), la Paella del Senyoret (senyoret) o la Paella Mixta. También podrás disfrutar de tapas de la bahía como: (calamares, sepia, boquerones fritos…). Si eres más de pizza, pasta o ensaladas también tienes una gran variedad.

Pero si prefieres hacer alguna actividad (paddle surf, kayak, moto de agua…) y practicar snorkel tu sitio está en la zona de la Playa de la Olla y Playa de Cap Negret (al otro lado del río). Su gran arrecife natural protegido por el Parque Natural de Serra Gelada tiene una gran belleza natural, donde podrás conocer mejor el fondo marino y cantidad de especies de peces mediterráneos (que viven en las praderas de posidonia). Estas playas son más salvajes pero aún así tienes sitios donde tomar una cerveza, comer un buen arroz o alquilar un kayak para visitar la costa. En esta zona aún quedan playas donde parece que el tiempo se detuvo, con sus barcas varadas a pie de playa (estampas que no puedes pasar por alto).

En las playas nombradas anteriormente, en caso de movilidad reducida, podrás acceder al mar cómodamente ya que están adaptadas para que todos podamos disfrutar del mar.

  • Durante el atardecer y la noche

Cuando atardece en verano es visita obligada al mirador de la plaza de la iglesia (Mirador Cronistas de España), disfrutar de un atardecer desde el montículo de Altea, con las gaviotas sobrevolando las casitas blancas, los pájaros cantando, una guitarra en acústico de fondo y el sol acabando el día detrás de las montañas, es algo que debe vivirse y que solo se vive aquí…

Aprovechando que estamos Altea arriba y que se acerca la hora de cenar, tenemos la opción de tomar algo antes por la plaza de la iglesia o por las callecitas de alrededor (un buen vino de la zona, unas cervezas artesanas de Altea…  Entre casas blancas, calles empedradas y ambiente mediterráneo.

La hora de cenar es clave para visitar las azoteas de los restaurantes del casco antiguo, con vistas a los tejados únicos de las casitas blancas, la monumental cúpula de Altea y las maravillosas vistas al puerto deportivo iluminado en la noche. Es pasar a otro nivel (te olvidas de todo). Si prefieres evitar el rocío siempre está la opción de cenar dentro de los restaurantes, que no te dejará indiferente, porque conservan la estructura de las antiguas casas, suelos, ventanas y parte de la decoración de antaño. Rincones preciosos y discretos.

Tras la cena tenemos opción de pasear y salir a tomar algo por toda la zona antigua, salir de marcha en los pubs, bailar en bares con música en directo o refrescarnos con mojitos, helados artesanos, dulces de la zona… Vivirás una auténtica experiencia.

Recuerda que para acceder al Casco Antiguo con movilidad reducida la mejor opción es hacerlo por las calles San José o San Miguel (tendrás acceso directo a la Plaza de la Iglesia sin escalones).

  • Cosas que visitar

Pasada la primera noche es ideal desayunar a primera línea de playa, para poder observar el mar es su máxima tranquilidad. Y después podrás organizarte la mañana como más te guste; bien haciendo alguna actividad marítima desde el Club Náutico de Altea o saliendo de compras por el centro de la Villa, donde encontrarás tiendas de decoración mediterránea, ropa, panaderías tradicionales, el Mercado Municipal y podrás visitar también el Ayuntamiento o la Tourist Info, la Iglesia de San Francisco, el Museo de la Fiesta, la Biblioteca Municipal o la Casa de Cultura que se encuentran los 3 en el mismo edificio (edificio de época restaurado y convertido en Casa de Cultura).

Puerto Deportivo y pesquero de Altea: La Villa de Altea cuenta con una gran flota de barcos pesqueros que salen cada día a faenar. Por las tardes a partir de las 17h se puede observar la llegada de los barcos a Puerto y ver cómo descargan el pescado, que a la mañana siguiente será vendido en el Mercado Municipal y pescaderías del pueblo.

Puerto de Campomanes (Marina Greenwich): Podrás visitar el puerto, y también pasar una magnífica mañana o tarde de playa, la que cuenta con piedra pequeña fuera y arena dentro del mar. Una playa muy cómoda. Y tendrás variedad de restaurantes y chiringuitos donde comer o tomar algo.

Aquí podrás visitar la Barra que es una extensión de roca natural que entra mar adentro y es perfecta para observarlo y ver el skyline de Altea.

Faro del Albir: El Faro está situado en el Parque Natural de Serra Gelada, en el extremo de la Punta Bombarda. Un agradable paseo entre mar y montaña te acompañara por un camino “de película” hasta la misma casa del Faro. Aquí se han rodado varias películas entre ellas “Tiempos de azúcar”. Las vistas son para quedarse un rato disfrutando de ellas, la magnitud del mar en tus ojos y la belleza incansable de la naturaleza que se muestra ante nuestros ojos, pudiendo observar algunos días delfines mediterráneos y cantidad de especies de aves marinas. Un paseo de foto  para recordar.

Durante estos 3 días de estancia en Altea podrás disfrutar de todas estas actividades, lugares y experiencias que solo Altea te puede ofrecer, porque hay sitios parecidos pero nunca iguales. Altea te espera.