Más que una pizzería o una crepería, L’Obrador es una mezcla de delicias culinarias que sólo se pueden definir como perfectas. La excepcionalidad de L’Obrador se compone de sus entrantes creativos, sus crêpes excelentes, perfeccionados con ingredientes interesantes; de sus innovadores platos de carne, convertidos en obra de arte gracias al empleo exclusivo de ingredientes frescos del mercado. Pero L’Obrador también es el prototipo de un clásico restaurante italiano que sirve deliciosas pastas y postres meticulosamente combinados. En resumen: L’Obrador es un festín para todos los sentidos. En verano, el pequeño restaurante en la emblemática Plaza Tonico Ferrer en C/ Concepción 18 ofrece un típico ambiente mediterráneo y, en invierno, podrán disfrutar del ambiente acogedor, repartido por las dos plantas de este típico edificio antiguo alteano, en el que se les recibirá como reyes.

Tómense el tiempo para absorber el ambiente y degustar las exquísitas creaciones culinarias. El patrón Carlos y su equipo tratarán día tras día, de convertir cada una de sus visitas a L’Obrador en una experiencia única e inolvidable.